Sonar tan bien como este podcast debe ser complicado ya que pocos lo logran. Es la compresión, son las voces bien al frente, son los efectos aplicados a esa voces, es la música y un par de cosas más. Es como llevar la lógica de la radio FM a un podcast pero en forma bien entendida: no es el tono o el estilo, la conducción canchera (muy escuchada en otros podcasts), es más bien algo relativo al peso, a la fuerza del sonido estéreo, también a la edición de sonido. Es como la diferencia entre escuchar un cassette y un CD, o digamos en términos algo más actuales : un MP3 en 96 o en 320 kbps. Porro suena recontra bien por la presencia técnica de Mauro Eyo quien conduce la nave junto a Mike Urrere: tiene ritmos, tiene planos, tiene mucha postproducción, marcando un camino de lo que se puede hacer en un podcast de entrevistas sumando un plus que no se puede lograr en cualquier formato sonoro: hay que editar, ser creativos, jugar con los límites. No es fácil pero Porro muestra que tampoco es...