A finales de 2023 me llegó una propuesta para escribir un artículo. Era para una publicación destacada, de un campo cercano pero no especializado en audio, que además sale en papel a muchos kilómetros de Buenos Aires. Me la hizo llegar alguien a quien respeto muchísimo, una de esas personas clave del mundo podcast que está en esto hace varios años, siempre pensando e impulsando la narración sonora. Una propuesta muy tentadora, la posibilidad de escribir para otro público y de —en el mejor de los casos— cumplir eso que uno trata de hacer todo el tiempo: ampliar las fronteras y que los podcasts lleguen a más gente. Por supuesto, acepté sin dudar. Arrancamos bárbaro, cruzamos varias ideas, elegimos una y escribí la nota. Estaba muy excedido el límite de caracteres solicitado ( para qué me llaman si ya saben cómo me pongo ) y nos pusimos a trabajar con otra persona, responsable de la edición. Y ahí el proceso se hizo de goma : las respuestas de su parte nunca llegaban, pasaban semanas, lo...